Del dicho al hecho: ¿cómo es emprender en tiempos de crisis?

Por Rodrigo Manzano

Suena con fuerza, cae bien en una reunión social. Da la sensación que todos fuimos, somos y seremos emprendedores.

Los proyectos, las alianzas, las ideas se conjugan en las mentes de quienes buscan desarrollar y poner a prueba sus propios límites.

Ahora, es común decir que los proyectos y los emprendimientos van de la mano. Sin embargo, vale distinguir que un proyecto tiene garantizado un ciclo de vida, inicio y fin.
Mientras que “emprender” tiene vida propia, implica algo más. Invita a desarrollar todos nuestros sentidos y capacidades, atravesando escenarios variados y ambiguos. Por eso, mas allá de cualquier contexto de crisis, emprender implica en si misma una crisis, la cual una vez transitada, implicará un aprendizaje a capitalizar.

Comprendido el guión, es vital escuchar: luz, cámara, acción..
Y cuando de acción se trata, por definición asociamos esfuerzo al respetado verbo emprender.
Un punto clave es diferenciar una dificultad de un impedimento. Por la determinante relación que la dificultad se puede “transformar”.
Una de las mayores energías del emprendedurismo es la capacidad de transformación que los integrantes del emprendimiento poseen. Se puede, de éste modo: barajar y dar de nuevo, relanzando nuestras oportunidades en ésta nueva jugada.
Pero dado que en el día a día, lo urgente desplaza a lo importante, para “transformar” el diario necesitamos anticiparnos. Y para ello, el apoyo en aliados y el saber colaborar resultan aspectos claves.
Salir a buscar socios estratégicos en esa sintonía es el camino correcto.

Por supuesto que los factores emocionales siempre serán los abanderados. La resiliencia estará a la orden del día. A buena hora su merecido reconocimiento.

¿Sera verdad que tengo que hacer lo mismo varias veces para registrar que un proyecto evoluciona? ¿Cuanto tiempo puedo resistir a las voces del entorno que insisten en alertar con luz amarilla y preanuncian un resultado no favorable?
El tanque lleno que sentí en el inicio, hoy se encuentra en estado de reserva. El miedo a que esos 10 litros de margen se evaporen rápido está muy presente.
Sin embargo, con el motor en marcha, la combustión es inevitable. Hay una composición química que garantiza la chispa, motiva la generación de nuevas ideas.
Mientras sólo asuste el indicador del nivel de combustible, sigan en movimiento. Pues, el cuentakilometros aumenta y ello es señal de crecimiento.
De eso se trata, de aprender del camino.
Camino quijotesco y agotador que agita y tracciona.
Respiro, o suspiro… ambos necesitan oxígeno, al igual que la sangre. Nobleza obliga transmitir o contagiar esta patología benigna.

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